TRAVELS

Rêve de Paris

DSC_0005_2

París es una de esas ciudades inagotables. Por más veces que la visites siempre te quedará algo por vivir y si además tu acompañante, como es mi caso, no conoce nada en absoluto, prepárate para el dolor de piernas!

DSC_0064_2

Es una absoluta paliza pero es posible visitar el Top 10 de París en un fin de semana y sin perderse obligaciones menos monumentales como callejear por el Marais o tomar cervezas en el Quartier Latin.

1º Día en París

Delicioso desayuno obligado en uno de los cafés cerca de la Rue Rivoli. ¿Adivinas nuestra primera parada? Efectivamente, Museo del Louvre. Al ser uno de los museos más grandes y bellos con más de 35.000 obras por visitar, el riesgo de perder el día y la energía allí dentro es altísimo. La magnitud, espectacularidad y fama de sus obras de arte te enganchan como las bombillas lo hacen a las polillas. 4 horas más tarde y la sensación de aún no haber visto nada es inmensa: La Gioconda, La Victoria de Samotracia, las salas de Napoleón y Louis XVIII, La Libertad de Delacroix, el collar de esmeraldas…sencillamente inabarcable.

DSC_0008_2DSC_0022_2DSC_0024_2

Parada estratégica para comer y nos ponemos en marcha otra vez. Desde el jardín de las Tullerías hasta el Arco de Triunfo pasando por la Plaza de la Concordia y dejando a un lado el Grand Palais y mil y un tiendas al otro. La vuelta por el Faubourg Saint-Honoré con sus correspondientes paradas en  – se mira pero no se toca – Hermès y Chanel de la Rue Chabon, hasta la Place Vendôme. Paseíto hasta la Ópera y paradita para descansar en el sempiterno café.

DSC_0044_2DSC_0047_2DSC_0056_2

En Saint-Germain–des-prés nos esperaba un siempre atento guía local que nos paseó por los jardines de Luxemburgo y llegamos hasta el Panteón por el Cine Odeón para acabar nuestro día tomando cervezas y cenando en el Quartier Latin.

Nunca voy con suficiente tiempo para ver a todas las personas con las que me apetecería quedar en París. Es una pena que una ciudad que tiene tanta vida, tantas cosas por hacer y disfrutar nunca encuentre su lugar en mi calendario. Cualquier rincón de París se me antoja perfecto para sentarme a ver la gente pasar.

2º Día en París

Despierta! Quiero un Brunch en el Café Mercier! Me encanta el amor de los franceses por los desayunos chulos y los brunch más variados.

DSC_0080_2

Las vidrieras de la Sainte Chapelle ya eran la cosa más bonita que había visto mezclando luz y color, pero es que al volverlas a ver me he vuelto a convencer aún más de ello. Son preciosas y no conozco ninguna otra cosa parecida.

DSC_0115_2

Seguimos nuestros pies hasta el Musée d’Orsay, para mí, un museo de capricho, de mi capricho a decir verdad; Monet, Degas, Van Gogh, quién da más? Todas las mujeres han debido de querer ser alguna vez una dama pintada por Monet, con parasol y todo. Yo, por mi parte, siempre quise ser una bailarina de Degas.

DSC_0104_2DSC_0122_2

DSC_0098_2

Desde el Museo hasta los Champs de Mars pasando por los Inválidos antes de cambiar completamente la vista de Paris y subir al Sacre-Coeur. Los 35 grados a las 16h de la tarde no ayudaron a enfrentar los tropecientos archiconocidos escalones pero la vista seguía tal como la recordaba. Merodear por el Montmartre es una de las actividades que no puedes dejar de hacer en ninguna de tus visitas a París. Siempre lleno de vida, artistas, turistas y paseantes. Nos sentamos en la terraza del Hotel Terrass que ofrece una vista única sobre París y además es un rincón acogedor para tomar una cervecita fresca y reponer fuerzas antes de continuar.

DSC_0124_2DSC_0146_2DSC_0153_2

DSC_0166_2

No contábamos con tener suficiente tiempo para hacer la cola pero finalmente allí estábamos, viendo la puesta de sol en la cima de la Torre más simbólica de Francia. Allí arriba, desde donde todo se ve muy pequeñito me acordé de una frase que me dijo alguien una vez “El peligro de los precipicios no es que te puedas caer, sino que quieras tirarte”. Desde allí arriba, cobraba mucho mayor sentido.

DSC_0179_2DSC_0190_2DSC_0198_2DSC_0220_2DSC_0231_2

Y por fin se iluminó y parecía la misma torre de las pelis y pudimos irnos a cenar y descansar.

DSC_0243_2

3º Día en París

Un poco de tranquilidad, porque nos apetece y porque no nos dan las fuerzas para más. El desayuno más francés del mundo en una de las cafeterías del puente del Saint Louis, visita al interior de Notre Dame y paseíto con tienditas en el Marais. Así discurrió nuestra última mañana en París.

Un viaje breve, casi fugaz, muy intenso, cargado de información para los sentidos. Pero a París siempre falta un viaje por hacer, un café que tomar con alguien, una foto que descubrir. Volveré a París, porque siempre llevo algo de París en mí.

DSC_0249_2DSC_0254_2DSC_0259_2DSC_0270_2

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.